«La Cruda del Mundial»: El shoot editorial que retrata la identidad mexicana cuando se apaga la fiesta

Jul 29, 2026

WhatsApp Image 2026 07 29 at 9.35.52 PM

A través de los rostros, las calles y la cultura de Mexicali, esta propuesta visual explora las emociones y los rituales cotidianos que permanecen intactos tras el fervor de un evento
efímero.
MEXICALI, BAJA CALIFORNIA – Cuando las luces del estadio se apagan, los banderines se guardan y el ruido de la fiesta se disipa, surge la pregunta: ¿qué queda de nosotros? Con esta premisa nace «La Cruda del Mundial», una sesión fotográfica y propuesta editorial que explora la transición entre la euforia masiva y la belleza de la vida cotidiana.
El proyecto toma la metáfora de la «cruda» —esa resaca física y emocional tras un gran festejo — para emprender un viaje visual a través de la permanencia de la identidad mexicana. La narrativa demuestra que el sentido de pertenencia y la pasión no dependen de un partido ni de un marcador, sino de todo lo que habita en las calles y en nuestra cultura.

«El Mundial es un chispazo efímero, pero nuestra identidad es constante. Nos interesaba capturar ese ‘día después’: el contraste entre el espectáculo global y la autenticidad de los rituales que realmente nos sostienen como sociedad», señala la dirección creativa del proyecto.
Mexicali: Escenario, Cultura y refugio El shoot encuentra en Mexicali el escenario perfecto para contar esta historia. Sus calles, marcadas por un carácter único y un calor honesto, sirven de telón de fondo para retratar el regreso a la rutina de personajes reales.

La icónica influencia de la cultura china, la vida fronteriza y la esencia mexicalense cobran un protagonismo clave en la narrativa. La gastronomía local no solo actúa como el remedio tradicional y reconfortante para «curar» la resaca, sino como un pilar de reunión social. Ya sea compartiendo en un restaurante de comida china tradicional o en una cervecería local tras la jornada laboral, estos escenarios se revelan como los verdaderos rituales que devuelven el aliento y reafirman quiénes somos cuando los reflectores del mundo se apagan.

Este editorial shoot retrata un día habitual en la vida de Mariana, Frida y Jimena. Tras haber asistido a la fiesta de clausura del Mundial, se despiertan para continuar con su rutina en Mexicali. Al finalizar la jornada, las tres coinciden para platicar sobre la noche anterior y, por supuesto, de moda —uno de los tantos intereses que las unen— mientras se toman fotos con los looks icónicos que vistieron ese día.

Las Roomies

Este grupo de amigas comparte departamento en Mexicali, Baja California, y cada una se desenvuelve en profesiones donde la pasión es el motor principal.
• Mariana, la chica ejecutiva: Excéntrica y con un toque dramático al vestir, trabaja en un entorno corporativo donde predominan los trajes en tonos grises y negros. Sin embargo, fiel a su estilo vanguardista, le da un giro a su vestuario incorporando colores súper vivos y acentuando su propuesta con accesorios dorados.

• Jimena, la raíz norteña: Lleva su esencia en un estilo urbano-vaquero, experimentando constantemente con detalles en sombreros, cinturones de inspiración rodeo y sus clásicas botas. Apasionada de la moda y del arte, se dedica a la curaduría y al montaje de exposiciones para impulsar el talento local de su estado.

• Frida, la chica concepto: Mercadóloga en la industria de la moda, es sumamente dinámica, auténtica y relajada. Es la encargada de crear el mejor contenido dentro del grupo y de curar las mejores tendencias. Su estilo destaca por el uso del color, la superposición de prendas (layering) y la abundancia de accesorios, todo mantenido bajo una estética smart casual.

Los Escenarios y los Looks

Para representar el vestuario de cada una, se seleccionaron tres escenarios emblemáticos en la capital del estado:
• El Barrio Chino x Mariana: Se eligió la fachada de un restaurante y un callejón dentro del Barrio Chino de Mexicali, rindiendo homenaje a la profunda presencia de esta cultura en la ciudad. El vestuario toma inspiración en la gastronomía local, específicamente en los tonos del pollo a la naranja: rojos y anaranjados brillantes y mates, complementados con destellos dorados.

• El Tap Room x Jimena: Parte de su sesión se realizó en la sala de degustación de Fauna, una de las cervecerías artesanales más reconocidas y premiadas del estado. La atmósfera del lugar armonizó a la perfección con la propuesta estética de Jimena, donde los tonos tierra y plateados lograron proyectar ese estilo norteño urbano que se buscaba reflejar.

• La Frontera x Frida: Frida fue la encargada de encarnar el paisaje fronterizo en las rejas que dividen a México de Estados Unidos, destacando la escala de la estructura frente a la figura humana. Los colores vivos y cálidos del vestuario crearon un contraste clave con el tono de la reja y la textura arenosa del terreno.