La Enóloga del Año: Lulú

Jun 17, 2026

POR PAZ AUSTIN

Hace unas semanas, Guanajuato se vistió de gala para  celebrar  El Concurso Nacional de Sommeliers 2026, organizado por  La Asociación de Sommeliers Mexicanos, presidida por la  reconocida Sommelier Gina Estrada. Con los mejores sommeliers de México como testigos y entre copas de vinos mexicanos y extranjeros la comunidad vinícola se  reunió con un propósito que a todos nos llenó el corazón de orgullo: homenajear a Lulú Martínez Ojeda como la Enóloga del Año. Y seamos honestos, en el mundo del vino y la gastronomía mexicana, a Lulú no solo se le respeta, ¡se le adora! Su carisma magnético, su autenticidad y ese encanto único se trasladan directamente a cada una de sus creaciones.

Orgullosa oriunda de Ensenada, Lulú creció rodeada de buena comida y grandes deleites gastronómicos, una escuela natural que marcó su vocación. Su pasión la llevó a Francia, donde se formó en Burdeos y perfeccionó su arte durante más de una década en el prestigioso Château Brane-Cantenac (un Segundo Grand Cru Classé en Margaux). Ahí absorbió la filosofía del terroir de la mano del viejo mundo, pero el destino la quería de vuelta en casa.

En 2015 regresó a México para revolucionar el panorama al frente de Bruma Vinícola, consolidando una propuesta de frescura, elegancia e innovación que ha sumado como pocos  a crear la identidad actual de los vinos del  Valle de Guadalupe y a las tierras de Ojos Negros.

LA RESERVA DE LA ENÓLOGA

Hoy, Lulú brilla más que nunca. El lanzamiento de su colección «La Reserva de la Enóloga» con Bruma es la prueba viviente de su esencia: monovarietales de viticultura fina, actual, con etiquetas divertidas, en tendencia y con mucha onda que piden a gritos estar en las mesas de los lugares más trendys de la CDMX, Los Ángeles y la Riviera Maya.

Pero su impacto no se queda solo en la copa, porque Lulú destaca no solo en México, ella es una embajadora internacional del vino y la gastronomía nacional. La podemos ver como invitada de honor en los festivales más importantes de California y Nueva York. Como jueza en concursos gastronómicos de alto impacto e incluso como estrella en streamings globales. Próximamente la veremos como la host de la segunda temporada de Ingrediente: México, la aclamada serie documental gastronómica nominada a los Daytime Emmy Awards.  ¡Qué figura!

Lo más poético de su momento actual es su regreso a los orígenes.

En un movimiento histórico para la industria, se consolidó su rol como enóloga consultora de Bodegas de Santo Tomás,  la vinícola más antigua e histórica de Baja California.

Este nombramiento no es una coincidencia corporativa; es un lazo emocional y familiar profundo. Los antepasados de Lulú cultivaban uvas en la región de San Vicente que eran vendidas originalmente a esta misma casa vinícola. Hoy, ella regresa para aportar su visión contemporánea y regenerativa al legado que su propia familia ayudó a sembrar.

«Para Lulú, la enología trasciende la producción: es un acto cultural, un reflejo del entorno y de una comunidad que apuesta por la excelencia.»

Lulú Martínez Ojeda no solo está haciendo vino; está definiendo el presente y el futuro de la industria en Latinoamérica. ¡Felicidades a la Enóloga del Año! El vino mexicano está más de moda que nunca y México está de moda.